La obesidad infantil ha sido llamada el trastorno nutricional más grave
y prevalente en los Estados Unidos. Según Mark Grossman, MD, pediatra de la
UCLA, los niños con sobrepeso y obesidad tienen más probabilidades de llegar a
ser adultos con sobrepeso y obesidad, aumentándose así la incidencia de
enfermedades graves. Los padres pueden tomar medidas para ayudar a sus hijos a
llevar una vida más sana.
Niños con sobrepeso y
obesidad
Ahora que las escuelas están reduciendo sus programas de educación física y
que muchos niños pasan su tiempo libre delante de la pantalla de una computadora
o un televisor, los niños de hoy hacen menos ejercicio que los de generaciones
anteriores. Esto, junto con la tendencia en Estados Unidos de comer refrigerios
(snacks) y comida rápida en porciones “extra grandes” y de muchas calorías ha
creado una epidemia nacional de obesidad infantil.
Se considera que un niño tiene sobrepeso si su
índice de masa corporal (IMC), un cálculo basado en la estatura y el peso, se
encuentra en el percentil 85 o por encima de él en comparación con las
estadísticas nacionales para niños de su edad. Un niño con un IMC en el
percentil 95 o por encima de él se considera obeso. Un pediatra puede medir
fácilmente el IMC de un niño durante una consulta de rutina. Además, los mismos
padres pueden realizar los cálculos. Sitios Web tales como el de los Centros
para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC)
ofrecen calculadoras del IMC diseñadas para niños.
Consecuencias para la
salud
Los niños con sobrepeso y obesidad a menudo sufren graves consecuencias
emocionales y físicas, entre ellas la baja autoestima y la depresión debidas a
las burlas y la discriminación social.
La consecuencia más alarmante del exceso de peso en años recientes ha sido un
repentino aumento en la incidencia de la diabetes tipo 2 en los niños. Esta
enfermedad crónica afecta a la manera en que el organismo emplea la glucosa, el
principal tipo de azúcar en la sangre. Los niños diabéticos tienen un nivel
elevado de azúcar en sangre que limita considerablemente la capacidad del
organismo de suministrar energía a las células. Sin tratamiento, la diabetes
puede crear un riesgo de por vida de enfermedad cardiovascular, ataque cerebral,
neuropatía, amputaciones, enfermedad renal y ceguera.
Los padres pueden
ayudar
Ofrezcan alimentos
sanos
Según el doctor Grossman, los padres pueden tener un impacto significativo en
la salud de sus hijos. “Después de todo, son los que hacen las compras, así que
es esencial que elijan la nutrición adecuada para sus hijos”, comenta. Eso
significa una dieta con una alta proporción de granos integrales, frutas y
verduras, en conformidad con la nueva Pirámide Alimenticia del gobierno federal.
Para satisfacer las considerables necesidades nutricionales de los niños, toda
dieta para adelgazar debe ser baja en calorías pero no en nutrientes esenciales.
Además, es recomendable que los padres incluyan a los hijos en las decisiones
relativas a la compra y preparación de alimentos, lo cual contribuirá a
educarlos sobre las decisiones alimenticias sanas.
Estimulen la actividad física
El doctor Grossman insta a los padres a apagar el televisor y motivar a los
niños a jugar al aire libre y ser más activos. Las estadísticas demuestran que
alrededor de la mitad de los niños de entre 8 y 16 años de edad pasan de tres a
cinco horas por día viendo televisión. El Surgeon General (director de Servicios
de Salud Pública) de los Estados Unidos recomienda que los niños hagan por lo
menos 60 minutos de actividad física moderada casi todos los días.
Prediquen con el
ejemplo
Los padres deben recordar que son el primer y mejor ejemplo de sus hijos.
Cuando los padres hacen un esfuerzo por permanecer activos y comer comida sana,
los niños captan el mensaje. Los padres que estén preocupados por el peso de su
hijo deben hacer una cita con el médico del niño, quien les preguntará sobre sus
hábitos alimenticios y físicos y les dará sugerencias para un estilo de vida más
sano. Éste podría realizar algunas pruebas para detectar enfermedades
relacionadas con la obesidad.
Esta información se proporciona por cortesía de los pediatras del
Mattel Children’s Hospital en UCLA. Los pediatras de UCLA Healthcare están
convenientemente ubicados en su comunidad. Además de nuestra instalación
Children’s Health Center en Westwood, tenemos consultorios en Brentwood, Culver
City, Manhattan Beach, Santa Monica y West Los Angeles. Si desea información
adicional visite el sitio Web de UCLA Healthcare en www.healthcare.ucla.edu o
llame al 1-800-UCLA-MD1 (1-800-825-2631).