Los niños en período de crecimiento necesitan consumir alimentos saludables
variados a fin de obtener todas las vitaminas y minerales que necesitan para
desarrollarse bien.
Una dieta
equilibrada
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) actualizó en el año
2005 su pirámide de alimentos, mediante la cual aconseja a los estadounidenses
acerca de los hábitos de alimentación adecuados. Las nuevas pautas describen una
dieta saludable cómo aquélla que:
• Resalta el consumo de frutas, verduras, granos integrales, así como
productos lácteos y leche sin grasas o de bajo contenido graso
• Incluye carnes magras, aves de corral, pescado, frijoles, huevos y nueces
• Es baja en grasas saturadas, grasas hidrogenadas (trans), colesterol, sal
(sodio) y azúcares agregados
Los niños que consumen una dieta equilibrada rica en
frutas y verduras obtienen el “combustible” abundante en nutrientes que
necesitan para un crecimiento y desarrollo sanos. Las dietas nutritivas pueden
ayudar a fortalecer el
corazón y fomentan los sistemas inmunológico y digestivo. Los padres que
inculcan en sus hijos una dieta saludable en casa hacen posible que éstos puedan
disfrutar de buena salud el resto de su vida.
A pesar de ello, según Patty Beckwith, dietista titulada del Mattel
Children’s Hospital de UCLA, la mayoría de los niños de EE.UU. consume una dieta
abundante en calorías pero no en nutrientes.
La salud comienza en
casa
Los niños, por lo general, comen los alimentos que hay en casa. Por ello, es
necesario controlar la variedad de alimentos a disposición de los niños.
Abastecerse de frutas y verduras frescas, así como de otros alimentos sanos para
tomar entre comidas —tales como yogur, mantequilla de maní, galletas integrales
y verduras—, facilita que los niños tengan opciones saludables.
Según Beckwith, los padres deben seguir las indicaciones de la pirámide de
alimentos del USDA y planificar cada comida en torno a una fruta o verdura que
sean el centro del menú. Por ejemplo, piense en cómo preparar arándanos para
desayunar. O bien, afirma la dietista, piense en algo como: “La ensalada siempre
forma parte de nuestra cena: ¿qué podría preparar con ella esta noche?”
Preste atención a las
porciones
El USDA recomienda de tres a cinco porciones de verduras y de dos a cuatro
porciones de frutas al día para mantener una buena salud. Esto quizás pueda
parecer demasiado para niños de corta edad. Sin embargo, sedebe prestar atención
a las porciones adecuadas para la edad de cada niño. Una porción apropiada para
un niño pequeño en edad escolar es entre un cuarto y media taza de frutas y
verduras, una a dos onzas de proteína o carne magra (el tamaño de un muslo o
pata de pollo, más o menos) y una rebanada de pan.
Evite llenar la lonchera o el plato del niño con grandes porciones de un solo
alimento, tal como un sándwich entero de pavo. En lugar de ello, déle alimentos
variados en porciones pequeñas, como medio sándwich, media manzana en rebanadas
y una onza de queso o de proteína, para optimizar los nutrientes y procurar que
se coma todo su almuerzo.
Dé ejemplo
La mejor manera de asegurarse que los niños consuman una dieta saludable es
dar ejemplo. “Los niños imitan a los padres”, afirma Beckwith. “Si no le ven a
usted comer alimentos sanos, ellos tampoco lo harán”. Beckwith alienta a los
padres a sentarse con sus hijos y comer una o más comidas al día juntos.
Agregar
vitaminas
Aquellos padres a quienes les preocupa que sus hijos no consuman la cantidad
diaria recomendada de vitaminas podrán optar por complementar la dieta de los
pequeños con vitaminas. Aunque los niños tengan una dieta saludable, las
vitaminas múltiples pueden sustituir aquellos nutrientes que el niño pueda haber
omitido durante el día. Consulte a un pediatra o dietista antes de dar a su hijo
una dosis de una vitamina individual (tal como vitamina C o calcio).