UCLA Campus    |   UCLA Health    |   School of Medicine Translate:
UCLA Health It Begins With U

Consejos de Salud para los Padres

Print
Email

Consejos de Salud para los Padres

 
Año 2006

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene una alergia alimentaria?

Aunque muchos niños que sufren de alergias alimentarias presentan síntomas en los primeros años de vida, otros adquieren sensibilidad a ciertos alimentos al llegar a la edad escolar o incluso más tarde. El inicio de una alergia alimentaria puede ser repentino y los síntomas varían. Una vez que se identifica una alergia, es esencial evitar el alimento que la causa, aunque en algunos niños la alergia desaparece con la edad.

Una alergia alimentaria se produce cuando el sistema inmunitario reacciona con un antígeno, o una sustancia extraña, en un alimento determinado. El organismo produce una proteína que reacciona con el antígeno y libera histaminas, las cuales causan reacciones adversas en los aparatos digestivo o respiratorio, o en la piel. Una reacción alérgica puede ser tan leve como un malestar estomacal o un sarpullido, o tan grave como dolor gastrointestinal, respiración dificultosa y, en algunos casos, choque anafiláctico o muerte, explica la doctora Maria Garcia-Lloret, pediatra alergóloga e inmunóloga de la UCLA en el Mattel Children’s Hospital de la UCLA, y codirectora de la Clínica de Alergias Alimentarias de la UCLA.

 Aunque cualquier alimento puede producir una reacción alérgica, según la doctora Garcia-Lloret, el 90 por ciento de todas las alergias alimentarias son causadas por el cacahuate (maní), los huevos, la leche, los mariscos, el trigo, las nueces de árboles, la soja y el pescado.

Signos y síntomas

Las reacciones alérgicas a los alimentos pueden manifestarse en los niños como urticaria, que es un sarpullido que causa comezón y que aparece a los pocos minutos de comer un alimento determinado. También puede producirse una hinchazón de los labios y la cara. Otro problema común, especialmente en los bebés, es el eccema, una erupción cutánea crónica que puede variar en gravedad desde piel caliente, seca y con comezón hasta casos más graves en los que la piel se agrieta y sangra.

Las alergias alimentarias también pueden causar indigestión, diarrea o vómitos. “En algunos niños, podrían diagnosticarse erróneamente los problemas gastrointestinales o una deficiencia general del desarrollo como debidos al estrés o una dieta deficiente”, observa la doctora Garcia-Lloret.

La reacción alérgica más grave y potencialmente mortal —la anafilaxia— se produce cuando el sistema inmunitario reacciona a proteínas alimentarias normalmente inofensivas, lo cual causa una respiración dificultosa, choque o muerte. Para personas con alergias graves, podría ser recomendable tener siempre a mano epinefrina, una pequeña dosis de adrenalina.

En la mayoría de los casos un alergólogo puede diagnosticar las alergias alimentarias mediante sencillas pruebas cutáneas o análisis de sangre. Los médicos, junto con un enfermero y un nutricionista, en la Clínica de Alergias Alimentarias de la UCLA realizan pruebas y brindan supervisión a largo plazo para ayudar a los niños y sus padres a entender mejor la enfermedad y para contribuir a implementar cambios alimentarios de por vida.

Supervisión de por vida

Según la doctora Garcia-Lloret, en muchos niños, las alergias desaparecen al llegar a la edad escolar. Aunque no es claro el motivo, una teoría es que el sistema inmunitario que podría no haberse desarrollado completamente al momento de nacer el niño, madura a medida que el niño crece. “Los niños diagnosticados con una alergia alimentaria antes de los 3 años de edad deben someterse nuevamente a pruebas alérgicas al comenzar la escuela primaria”, aconseja la doctora Garcia-Lloret. “Algunos niños llevan una alimentación restringida cuando, en realidad, ya no son alérgicos y pueden comenzar a disfrutar de alimentos que antes debían evitar”.

Por otra parte, los niños que nunca antes fueron alérgicos y comienzan a tener síntomas recurrentes tales como sarpullidos o dolor de estómago podrían haber adquirido una reacción a un alimento determinado. “A medida que los niños crecen, se ven expuestos cada vez más a antígenos”, explica la doctora Garcia-Lloret. “De vez en cuando, los antígenos podrían confundirse repentinamente, reaccionar uno con otro y hacer que el niño reaccione de manera diferente a un alimento determinado”.

Actualmente, la única cura para una alergia alimentaria es evitar totalmente el alimento que causa la alergia a fin de evitar una reacción alérgica. La doctora Garcia-Lloret aconseja que los padres y los niños hagan preguntas sobre los ingredientes cuando salgan a comer y lean cuidadosamente las etiquetas de los alimentos. La doctora advierte: “Aprenda los nombres “en clave” de ciertos ingredientes, que podrían contener derivados perjudiciales de los alimentos que su hijo no debe comer”.

Esta información se proporciona por cortesía de los pediatras del Mattel Children’s Hospital en UCLA. Los pediatras de UCLA Healthcare están convenientemente ubicados en su comunidad. Además de nuestra instalación Children’s Health Center en Westwood, tenemos consultorios en Brentwood, Culver City, Manhattan Beach, Santa Monica y West Los Angeles. Si desea información adicional visite el sitio Web de UCLA Healthcare en www.healthcare.ucla.edu o llame al 1-800-UCLA-MD1 (1-800-825-2631).







Add a comment


Please note that we are unable to respond to medical questions through the comments feature below. For information about health care, or if you need help in choosing a UCLA physician, please contact UCLA Physician Referral Service (PRS) at 1-800-UCLA-MD1 (1-800-825-2631) and ask to speak with a referral nurse. Thank you!


comments powered by Disqus