Según la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP), entre 30 y 45 millones de niños de 6 a 18 años, realizan algún tipo de deporte.
Si bien los deportes organizados ofrecen una forma positiva de que los niños se mantengan sanos, los ayudan a fijarse metas personales y a hacer amigos, los padres deben saber que el exceso de algo bueno puede ocasionar lesiones a los cuerpos en crecimiento. Según John DiFiori, M.D., Jefe de la División de Medicina del Deporte del Departamento de Medicina Familiar de UCLA, las lesiones provocadas por el uso excesivo son cada vez más comunes y pueden representar efectos a largo plazo en una etapa posterior de la vida.
Lesiones por uso excesivo: La mayoría de las lesiones relacionadas con los deportes en los niños no son las fracturas de huesos, sino lesiones crónicas provocadas por el uso excesivo. Los movimientos repetitivos pueden sobrecargar el sistema musculoesquelético que aún se encuentra en desarrollo y pueden ocasionar lesiones en las articulaciones y en los tejidos blandos, que incluyen los centros de crecimiento en los huesos. Por ejemplo, los deportes que incluyen lanzamiento pueden provocar lesiones por uso excesivo en los centros de crecimiento del hombro y del codo, mientras que los deportes que implican correr y saltar pueden provocar lesiones en la rodilla relacionadas con el uso excesivo. Los gimnastas, debido a la naturaleza del deporte que practican, son propensos a tener lesiones que pueden afectar los cartílagos de crecimiento de la muñeca.
Las lesiones por uso excesivo se producen como consecuencia del entrenamiento constante. “Muchos niños practican un deporte durante todo el año”, señala el Dr. DiFiori. En los lugares con clima templado, como California, por ejemplo, el béisbol y el sóftbol ya no se juegan solamente en primavera. Ahora los niños participan en ligas durante todo el año y, con frecuencia, tienen además campamentos de béisbol y sóftbol, y clases privadas.
Si un niño se lesiona, este debe identificar la causa junto con sus padres, entrenadores y médico. Para evitar que se produzcan más lesiones, se puede recomendar un cambio en el patrón de actividades, una modificación en la técnica deportiva y/o la inclusión de otras formas de actividad.
Cuando se produce agotamiento
“Tomar descansos regulares de los deportes puede tener beneficios psicológicos y fisiológicos para los niños”, afirma el Dr. DiFiori.
“Desafortunadamente, es habitual ver a jóvenes que abandonan un deporte, en ocasiones incluso antes de la adolescencia, simplemente porque están agotados. Los períodos de descanso y la posibilidad de experimentar otros deportes y actividades ayudan a mantener la motivación y a darles a los niños la oportunidad de combinar, en última instancia, sus intereses y habilidades”.