Un diagnóstico de diabetes puede ser alarmante y abrumador para un niño y para sus padres. Sin embargo, si cuentan con la información y con planes de tratamiento adecuados, los niños y los padres aprenderán cómo manejar la diabetes y cómo hacer para que el niño tenga una vida normal.
La diabetes mellitus es un trastorno metabólico caracterizado por niveles altos de glucosa en la sangre como consecuencia de defectos en la producción de insulina, la acción de la insulina o en ambas. Dado que el cuerpo necesita insulina para convertir la glucosa en energía, estas fallas hacen que se acumulen niveles anormalmente altos de glucosa en la sangre y podrían provocar daños en los órganos. “La mayoría de los casos nuevos de diabetes en los niños son de diabetes tipo 1, pero ha habido una creciente prevalencia de obesidad infantil, que provoca resistencia a la insulina y diabetes tipo 2”, afirma Anna Haddal, M.D., endocrinóloga pediatra en el Mattel Children’s Hospital UCLA.
La diabetes tipo 1 es un trastorno autoinmunitario en el cual el cuerpo no produce insulina y destruye las células beta del páncreas productoras de insulina que ayudan a regular los niveles de glucosa en la sangre. Con frecuencia, la diabetes tipo 1 aparece en niños y adultos jóvenes de entre 6 y 15 años, y no puede prevenirse. Debido a que el páncreas ya no puede producir insulina, las personas con diabetes tipo 1 deben administrarse insulina diariamente, ya sea por inyección o mediante una bomba de insulina.
Se produce las diabetes tipo 2 cuando la insulina que el cuerpo produce es menos eficiente para extraer el azúcar del torrente sanguíneo. La diabetes tipo 2 se caracteriza por la resistencia a la insulina, lo que requiere que el páncreas produzca cantidades crecientes de insulina para controlar los niveles de glucosa en la sangre, y por lo general, se produce en adultos que tienen sobrepeso. La diabetes tipo 2 se trata con medicamentos orales y, a veces, con una dosis adicional de insulina. La diabetes tipo 2 puede prevenirse con una dieta saludable, control del peso y actividad física regular.
Diagnóstico. “Se sospecha que un niño tiene diabetes cuando presenta síntomas de aumento de la sed, aumento de la orina y adelgazamiento”, explica la Dra. Haddal. “Se realiza un análisis de sangre y/o de orina para medir el nivel de glucosa y para detectar anticuerpos contra las células beta de los islotes que pueden distinguir la diabetes tipo 1 de la diabetes tipo 2”.
Cómo ayudar a su hijo a sobrellevar la diabetes
“Los padres deben alentar la independencia en el tratamiento, pero, al mismo tiempo, deben asegurarse de que su hijo tenga una actitud responsable”, aconseja la Dra. Haddal. Todos los niños podrán manejar la diabetes si diseñan un plan para el manejo de la diabetes y un cronograma diario personalizados, si siguen un plan de comidas saludable, si realizan actividad física en forma regular, si se revisan los niveles de glucosa en la sangre y si se administran insulina o medicamentos orales en la forma indicada.