Consejos de Salud para los Padres
Año 2011
¿Son peligrosas las conmociones cerebrales?
01/01/2011
Los deportistas jóvenes que practican deportes de contacto, tales como fútbol americano, hockey o lucha libre, son los que más riesgo corren de sufrir conmociones cerebrales, aunque éstas ocurren en todo tipo de deportes, incluidos fútbol-soccer, baloncesto, gimnasia deportiva, waterpolo, ciclismo e incluso béisbol y softball.
Una conmoción cerebral es una lesión cerebral traumática que provoca una disfunción neurológica a causa de una sacudida o golpe en la cabeza. Puede o no producir pérdida de conocimiento.
Estudios recientes indican la existencia de una relación entre los daños neurológicos y las conmociones cerebrales múltiples en deportistas universitarios y profesionales, y los padres y entrenadores de deportistas jóvenes deben proceder con cautela siempre que un niño reciba un golpe en la cabeza que produzca síntomas neurológicos. Si se sospecha que un niño ha sufrido una conmoción cerebral, se le deberá retirar de inmediato del campo de juego y no se le deberá permitir participar nuevamente hasta que un proveedor de atención médica calificado, con experiencia en conmociones cerebrales, dé su visto bueno, indica el Dr. Christopher Giza, neurólogo pediátrico de UCLA.
Peligros y riesgos. Aunque la mayoría de las conmociones cerebrales no ponen en peligro la vida de la persona, se debe proteger a los niños de los golpes en la cabeza lo máximo posible, sobre todo porque los deportistas jóvenes pueden, en potencia, estar expuestos a un mayor número de conmociones cerebrales múltiples con el paso del tiempo. Dado que los cerebros jóvenes están aún en crecimiento y estableciendo conexiones, existen algunas pruebas que indican que las conmociones cerebrales pueden interferir en el desarrollo del cerebro.
Los niños y adolescentes que practican deportes de equipo organizados tienen un riesgo más elevado de sufrir conmociones cerebrales. Entre 1997 y 2007, las visitas a la sala de emergencia debido a conmociones cerebrales se multiplicaron por dos en niños de 8 a 14 años de edad y el aumento fue aún mayor en aquellos niños de 14 a 19 años de edad.
Los deportistas que han sufrido una conmoción cerebral tienen el triple de probabilidades de que vuelva a suceder. Según el Dr. Giza, es probable que las conmociones cerebrales posteriores sean más graves y tengan efectos más prolongados. Los deportistas jóvenes —los cuales poseen una amplia gama de destrezas y habilidades— podrían ser más vulnerables a las conmociones cerebrales que los deportistas profesionales o universitarios.
¿Qué debo hacer si mi hijo sufre una conmoción cerebral?
- Retirar al niño del partido/juego.
- Hacer que lo evalúe un profesional de atención médica calificado.
- No permitir que el niño participe en el partido/juego hasta que desaparezcan los íntomas.
- Informar de la conmoción cerebral al profesor o entrenador del niño.